Entrevista. Adrián Barilari y Walter Giardino. El cantante y el guitarrista festejarán este sábado los veinte años del boom de su disco Magos, espadas y rosas en el Luna. Aquí hablan de aquella época y de cómo las cosas cambiaron para el rock.
Aunque faltan unos minutos para el horario de la entrevista, Walter Giardino ya está en el estudio del barrio de Saavedra, disparando solos en tiempo real, sobre alguna base que tan sólo suena en su imaginación.
“No es una obsesión. ¡Me gusta! Si tengo un rato libre, qué voy a hacer ¿Quedarme en mi casa tomando alcohol?”, pregunta, apenas se descuelga la guitarra. Enseguida, su encuentro con Adrián Barilari va con abrazos de amigos que no se ven desde hace un tiempo. Y no es actuación. “Desde que Walter se radicó en España, Rata Blanca funciona así: cuando vamos a trabajar, si hace un tiempo que no tocamos, nos juntamos unos días antes de salir, y listo. Es una mecánica que encaja con nosotros”, explica Barilari.
Ahora, el objetivo más próximo es el concierto del sábado, en el Luna Park, en el marco de la gira por el 20 aniversario de la consagración de Magos, Espadas y Rosas , el segundo disco de la banda, que de la mano de temas como La leyenda del mago y el hada y Mujer amante se abrió paso en el mundo del rock local, y de toda América Latina. Aquíllegaron a tocar en bailantas por su poder de convocatoria.
¿En algún momento, cuando hacían el disco, intuyeron que podía llegar a ser tan exitoso? Giardino: No. Mientras estábamos grabándolo, no teníamos una manera de saber qué cosas estaban bien, y qué otras, mal. De hecho, Mujer Amante estaba en duda.
Barilari: La escuchábamos, y nos parecía una canción linda. Al final la pusimos. Pero de haber habido otro tema, quizá habría quedado fuera.
Giardino: Es un disco con temas importantes. Tiene desarrollo. Mucha música. Ese era el tema inocentón del álbum. Así, con seis temas cantados y uno instrumental, llegamos a ser triple platino.
Era un momento en el que la gente se daba más tiempo para escuchar. En ese sentido, da la impresión de que el rock se fue simplificando.
Giardino: Nosotros hicimos nuestra carrera basada en la música. Luego, por alguna razón, el show se bajó del escenario y se traspasó a la gente. Entonces, hay una tendencia a que el protagonismo lo tenga la gente, y no lo que pasa en el escenario. Y, si bien es cierto que cada uno puede hacer lo que quiera, musicalmente creo que el asunto, hablando de rock, está bastante pobre.
Barilari: Por alguna razón bandas como AC/DC o Iron Maiden vienen a grabar sus DVD’s aquí.
Giardino: Sí, pero el show sigue estando arriba del escenario. En ningún momento alguien prende un fosforito, una bengalita, ni hace una estupidez, porque la gente no quiere perderse lo que pasa ahí arriba ¿Y qué pasa con el público de Rata? Barilari: Nuestro público es muy heterogéneo, que comprende a varias generaciones. Hay chicos desde 12 o 13 años, hasta gente de nuestra edad. En esa mezcla están los que poguean , y los que siguen prestándole atención a la forma de tocar, de cantar. Eso significa que lo que hacemos va más allá de una moda.
Sin embargo, ¿las letras no fueron cambiando hacia una temática más vinculada con la realidad cotidiana? Giardino: Quizás, pero Chico callejero , Gente del sur son bien concretos. Lo que pasa es que nuestros temas emblemáticos, como El sueño de la gitana , La leyenda del mago y el hada o Mujer amante van por otro lado. Y son los que quizá tienen más aceptación de parte de tipos que nunca estuvieron cerca del rock, pero que aprecian la melodía y unas letras que permiten fantasear. Pero Rata Blanca siempre tuvo su parte combativa. Nunca vivimos fuera de este mundo.
Barilari: A mí me parece que el público lo explica mejor estas cosas.
Chico callejero es una canción super directa, que convive con La leyenda , que es una canción de amor. Pero el lenguaje sigue siendo el mismo, y la gente lo entiende así.
Giardino: Tratamos de ser naturales. Una de las peores cosas del heavy metal fue que se volvió, en algún punto, fundamentalista. A todos los Rata nos gusta el heavy. Pero también nos gusta el rock, el blues, el rock and roll y la música clásica. Para mí está todo en la misma sala. Y quizá eso nos trajo problemas.
¿Por qué? Giardino: Porque éramos demasiado duros para el que escuchaba blues, y demasiado tranquilos para quien venía del heavy. Pero esa cuestión de que vos sos de aquel barrio y yo de éste, no tiene más sentido. No es que no sabemos de qué estamos hablando. Adrián, quizá tuvo una adolescencia más prolija que la mía, por su manera de ser. Pero en mi adolescencia estuve cerca de todo:drogas, armas...
¿Cuándo te corriste? Giardino: Yo no me corrí. Eran mis amigos, y lo siguen siendo. Los que quedaron. Y estoy orgulloso. Amo mi barrio. En definitiva, Rata es un grupo de barrio que pudo trascender. Eso ofendió. Pero el tiempo nos dio la razón en un par de cosas. Y nos gusta seguir molestando, con canciones como Endorfina , a la gente que piensa que somos todos tontos. Hay gente que es muy hábil vendiendo humo. Nosotros, no. Nosotros nunca vendimos humo.