Pastel de papa, tamalitos, arroz con leche, albóndigas y polenta son los nuevos protagonistas en las cartas de los reductos más nuevos de la ciudad
Recetas de la abuela, productos regionales, procesos básicos y sabores plenos. Los chefs del mundo coinciden: regresar a las fuentes, esa es la cuestión.
"Creo que la tendencia va hacia lo básico -afirma el suizo Frank Widmer, de Park Hyatt Zürich, cuyos platos se concentran en los productos sin mezclar muchos productos en cada preparación-. Un buen producto y poco proceso. Hay que mantener el sabor original y que se note. Las cocinas regionales también son muy importantes. Si estoy en la Argentina, quiero probar comida argentina; si estoy en Suiza, comida de ese lugar. Que cada uno muestre lo suyo".
Más allá de los platos, para Juan Pablo Loza, del mexicano Maroma Hotel, la onda de regresar a lo básico también está en volver a sentarse a compartir la mesa en familia. "hay que tomarse un tiempo en el día agitado y recuperar este ritual", destaca.
Pastel de papa, tamalitos, arroz con leche, albóndigas y polenta son los nuevos protagonistas en las cartas de los reductos más nuevos de la ciudad. A ellos se les suman las propuestas retro como el pochocho o la chocotorta, y la vuelta de Doña Petrona, con la reedición de su libro ícono. "Aunque ha habido muchas curiosidades y nuevas técnicas, lo más importante es no perder la base. De a poco se va a volver a la cocina básica, rica de buen sabor y sin tantos pasos".
En esta vuelta a los básicos, en esencia, los conceptos que resuenan son el auge de las cocinas como patrimonio de la humanidad, el interés mundial en revalorizar las recetas y las técnicas ancestrales, la búsqueda de la identidad y lo más original de los pueblos: la mesa familiar y los productos más puros.