Música, familias y colores patrios, unidos para conmemorar el 25
La Plaza de Mayo se llenó de gente para los shows. Los soldados repartieron chocolate caliente.
Luis Taulo acomodó todas las banderas argentinas sobre la calle Hipólito Irigoyen. Hace 30 años que es vendedor ambulante y ayer llegó desde Paso del Rey para trabajar en los festejos del 201° aniversario de la Revolución. Fue una jornada intensa: a lo largo del día subieron al escenario de la Plaza Los Pericos, Los Súper Ratones, Falta y Resto, Leo García, La Mosca, Víctor Heredia y Soledad Pastorutti, quien se presentaba al cierre de esta edición. El festival se inauguró a la tarde con un homenaje a María Elena Walsh, fallecida en enero. Después actuaron el Sapo Pepe y Pipo Pescador.
El Cabildo abrió sus puertas temprano. Para entrar se formaron colas de hasta una cuadra y media. Desperdigados, los soldados repartían chocolate caliente para atemperar el frío que iba y venía, como el sol, en la nublada tarde de mayo.
Luis, el de las banderas, no grita. Una señora se acerca y le pregunta el precio. “Ya vendí diez banderas. Espero venderlas todas”, dice, mientras la señora le compra dos.
Desde las seis pantallas gigantes, Leo García anima al público que salta al ritmo de su hit “Reirme más”. De fondo, la Casa Rosada se luce, imponente, iluminada.
Matías Sprits llegó a la plaza con su esposa Cintia y su hijo Benjamín. “Venimos desde Del Viso a ver el espectáculo; nos enteramos de los festejos por televisión y no lo dudamos”, dice a Clarín . La plaza, a esa altura, era un gran espacio en el que convivían familias y en donde descollaba el grito de los chicos, jugando aquí y allá.
Ignacio Sotelino camina de la mano de su mujer Andrea y sus tres hijos. “Trajimos a los chicos porque en el colegio, la semana pasada, hablaron del 25 de mayo. Queríamos que participen del acto y de paso disfrutamos de la tarde y escuchamos música”, dicen.
Ya caída la tarde, mientras Luis agotaba las banderas y el aroma a pastelitos invadía la Plaza, se destacaba, desde el escenario, la murga uruguaya Falta y Resto.
El momento del Himno fue emotivo y tuvo una entonación especial: lo interpretaron La Orquesta Juan de Dios Filiberto (270 integrantres), el Coro Nacional de Jóvenes, el Coro Polifónico de Ciegos, el Coro Nacional de Niños y la Fanfarria Alto Perú.
De noche, con La Sole a punto de salir a escena, Luis vendía su última bandera: una nena se la llevaba colgada. “Hay buena onda. Familias felices y festejando”, cuenta Luis, antes de volverse a Paso del Rey.