Al igual que cientos de miles de argentinos, González tiene un nieto que vive en España. Llamándose Manuel González, ha obtenido (Cómo no) la ciudadanía ibérica. No se sabe muy bien qué hace por allá, pero el caso es que sobrevive y, con sus 26 añitos, va cursando la experiencia europea que tanto valoramos los sudamericanos.
González se alarmó cuando descubrió a su nieto en la tapa de los diarios del mundo: estaba durmiendo a pata suelta en un camping multitudinario, en la Puerta del Sol de Madrid. Inquieto por las andanzas de Manu en España, movió cielo y tierra hasta ponerse al habla con él. Fue una conversación on-line, mediante sendas pantallas de lap-top. Una en Vicente López, la otra en el Paseo de la Castellana.
GONZALEZ: ¿Qué estás haciendo ahí, Manu?
MANU: Estamos cambiando el mundo, Abu.
GONZALEZ: ¿El mundo? Pero... ¿Qué hacen, todo el día en la calle y durmiendo en carpas...? ¿A qué se dedican?
MANU: Carteles, hacemos carteles. Hay uno genial: "Mamá, esta noche no duermo en casa". Y una chica amiga ha escrito uno que es acojonante: "Nos mean y dicen que llueve".¿No te parece bárbaro?
GONZALEZ: Sí, Manu, pero no se pueden pasar días y días pintando cartelitos y molestando a todo el mundo. Piensen en la otra gente...
MANU: ¡Hay muchas cosas que hacer! Estamos ocupadísimos. Preparar comidas, distribuir agua y alimentos, levantar las carpas, mantener limpia la plaza, deliberar sobre distintos asuntos.
GONZALEZ: ¿Y quién dirige todo eso?
MANU: Nadie, Abu. Aquí somos todos ciudadanos que venimos a título individual. No hay jefes. No hay comisiones. No hay partidos. Porque queremos la democracia real, ya. ¿Entendés, Abu?
GONZALEZ: Ah sí... Acá hubo algo parecido hace tiempo. El cacerolazo, el "que se vayan todos", las asambleas, el trueque...
MANU: Eso fue en la prehistoria, Abu.
GONZALEZ: ¡No, hijito, fue hace diez años! Pero no importa. Decime: ¿No tienen ganas de darse un baño y dormir en una cama?
MANU: Hay aquí una chica que se llama Aldana y vive cerca. Ella nos lleva a su casa y nos damos una ducha. Somos varios. Luego volvemos a la Plaza.
GONZALEZ: ¿Y no se aburren, Manu?
MANU: ¡No, lo pasamos bomba! Por la noche nos fumamos unos porros y hay chicos que tocan la guitarra, cantamos, ligamos... en fin, Abu...¡La vida!
GONZALEZ: Tené mucho cuidado, hijo. Puede venir la policía con gases lacrimógenos, o tipos armados, o algún loco que pone una bomba...Además vos sos extranjero, te estás metiendo en asuntos de otro país en fecha de elecciones...
MANU: ¡Hay muchísimos extranjeros, Abu! Mi amigo Porfirio es colombiano, la senegalesa Flo es africana, lógico, incluso hay una pareja de belgas. No importa: vamos a cambiar el mundo, ya te lo dije. Hay un cartel buenísimo: "Todavía de noche tengo sueños".
GONZALEZ: Qué bueno. ¿Y vos de qué te ocupás?
MANU: Hice un cartel buenísimo. Lo sacaron en Twitter, así que imaginate. Dice así: "Quiero trabajar para mí, no para vosotros".
GONZALEZ: Hablando de todo un poco. ¿Finalmente, conseguiste trabajo?
MANU: ¡No te dan trabajo estos canallas! Ganar mil euros es inmoral...
GONZALEZ: Bueno, querido, está bien. Cuidate mucho. Te mando un beso grande y otro de tu abuela, que te quiere.
MANU: ¡Seguiré cambiando el mundo, abu! ¡Esta es la Revolución Española! This is España. ¡Vamos a salir en la tapa del portal Yahoo On Line!
González cortó la comunicación. Acto seguido, se levantó, pegó un portazo y lanzó una serie de imprecaciones. Su señora acudió en el acto.
- ¿Qué pasa, gordo? ¿Hablaste con Manu? ¿Alguna novedad?
- Nada, no entiendo nada. Este mocoso está armando, con otros maleducados, una mezcla de Woodstock, Mayo Francés del 68, el puente de Gualeguaychú y la toma del Carlos Pellegrini. ¡Con seis meses en España, ya protesta en las manifestaciones! Finalmente, no sé para qué fue a vivir allá...
- Bueno, gordo, no te pongas nervioso. Dentro de todo, es mejor. Pensá si estuviera acá, lo tendríamos pintando las paredes contra unos barcos ingleses que cargaban nafta para las Malvinas, que resultaron ser barcos noruegos con tripulación argentina contratados por YPF. Dejalo, mejor que siga allá. Como dijo don Julio Grondona: "Ya se le va a pasar".