El Cuarteto Emerson es uno de los más destacados del panorama clásico
"El contacto humano, el respeto y aceptación de la crítica pero, sobre todo, el espíritu de superación y la búsqueda constante de un nivel artísticamente más elevado." Así resume el violinista Eugene Drucker, las claves del éxito y continuidad de la agrupación que integra, el célebre Cuarteto Emerson, que con casi cuarenta años de trayectoria internacional se cuenta entre los ensambles más estables, activos y destacados del panorama de la música de cámara. Luego de una anterior actuación en el Coliseo (en 2009), la agrupación norteamericana fundada por los violinistas Eugene Drucker y Philip Setzer, integrada también por Lawrence Dutton, viola, y David Finckel, violoncello, se presentará invitada por el Mozarteum Argentino, por primera vez, en el Teatro Colón. Antes de su llegada a la Argentina, desde New York, Drucker dialogó con La Nacion.
-¿Qué desafío le plantea una sala de dimensiones como las del Teatro Colón?
-¡No sólo la sala! El escenario en sí mismo ya es muy extenso. En nuestro caso, estamos habituados a presentarnos en teatros de una amplitud importante, como el Carnegie Hall. En general, se nos reconoce un espectro de sonoridad mucho más potente que el esperable en un cuarteto. Creo que tenemos algo en la intensidad de nuestro sonido que se conecta muy bien con el público, aún en salas de semejantes proporciones. Esto se debe a la experiencia individual que cada uno de nosotros tiene como solista.
-¿Contribuye el inusual hecho de que el cuarteto toca de pie?
-Ese es un factor decisivo en la proyección del sonido. Hace diez años que tocamos parados y utilizamos una plataforma especial para el cello . Esa modalidad permite proyectarnos de una manera distinta, no sólo física y acústicamente, sino también en la libertad del movimiento durante la ejecución.
-¿Conserva la música de cámara un aura especial, sagrada, como afirman muchos de quienes la practican? ¿Está de acuerdo con esa opinión y qué lugar diría usted que, hoy en día, ocupa en el universo clásico?
-Es verdad que la música de cámara cuenta con una audiencia más reducida que otros géneros como la ópera, los recitales solistas o las grandes orquestas. Para apreciar las obras de este repertorio, necesariamente se requiere de un nivel de madurez musical y personal más profundo. Si comparamos con la orquesta sinfónica, en el cuarteto de cuerdas los colores de los instrumentos son muy similares entre sí [lo cual exige mayor concentración] y no existe la amplitud de dinámicas que se desarrollan en la orquesta. Estructuralmente, en cambio, podemos comparar una sinfonía y un cuarteto: vemos que ambas comienzan de manera idéntica con una forma-sonata [N. de la R.: exposición-desarrollo-reexposición], y que la estructura es exactamente la misma, pero que el efecto es distinto. ¿Por qué? Porque en el cuarteto se trata de una conversación, de cuatro instrumentos y cuatro ejecutantes, de un grupo de actores en escena donde la expresión y las emociones transitan el universo de lo individual. En ese sentido, la diferencia es muy profunda.
PARA AGENDAR
Cuarteto Emerson Programa: cuartetos para cuerdas de Mendelssohn, Bartók, Beethoven. Hoy y mañana, a las 20.30. Teatro Colón. Mozarteum Argentino.