El líder de la CGT, Hugo Moyano, tiene una certeza y una duda. Sabe que un juez lanzará una dura embestida judicial en su contra, pero no sabe quién.
En las últimas semanas comenzaron a conjugarse un conjunto de datos y señales que lo hicieron preocuparse. Cuando afirmó que hay quienes lo ven como "candidato a la cárcel", dejó traslucir ese escenario.
Los datos políticos son inequívocos. A la inicial frialdad de la presidenta Cristina Kirchner, se sumó el reproche de la mandataria por la conflictividad sindical, el anuncio presidencial de avanzar con el plan de trazabilidad de los medicamentos y la decisión de excluirlo de los futuros negocios del Belgrano Cargas, uno de las principales corredores de transporte de mercaderías. Para peor, sus interlocutores en el Ministerio de Planificación perdieron predicamento en la mesa chica de la Presidenta.
La pregunta es quién trasladará al plano judicial esa decisión política de congelar al camionero. Hay cuatro jueces que pueden traerle dolores de cabeza. Una causa, en Mar del Plata, vinculada con los años del gobierno militar no parece preocuparle. El juez federal Ariel Lijo investiga un reporte de una operación sospechosa que comunicó la Unidad de Información Financiera, que luego se desdijo. Y la causa para investigar la pista Suiza está en pañales. En definitiva, Moyano calcula que el ataque podrá venir de Claudio Bonadio o de Norberto Oyarbide.
Quienes conocen las causas por dentro afirman que la investigación más prolija es la de Bonadio, que revisa metódicamente carpetas para probar que la Obra Social de Camioneros obtuvo reintegros indebidos del Estado por medicamentos que no suministró. La otra causa, a cargo de Oyarbide, es más amplia, desprolija e inconexa, pero el juez acostumbra a dar fuertes sorpresas.
Moyano, que pretende ocupar la primera posición en la lista de candidatos a diputados, aspira a adquirir los fueros que le darían inmunidad frente a una posible detención. Pero no debería olvidar dos datos:
La inmunidad de arresto se adquiere, no cuando se gana la interna, sino el día que se es electo diputado, es decir, un lejano 23 de octubre. Antes podría ser citado. Cristina Kirchner y el camionero tal vez no coincidan en evaluar cuál es el costo de mantener o romper la forzada sociedad que armaron.
Luis Patti, aun habiendo sido electo diputado, no pudo asumir porque la Cámara baja, por mayoría, se lo impidió. Una elección, hoy, no garantiza inmunidad.
En suma, Moyano sólo podrá arreglar su frente judicial si, previamente, encuentra una salida para el laberinto político en el que quedó colocado.