Entrevista. Agnés Jaoui. Directora de cine, vino a presentar su segundo álbum, en castellano.
Voy a hablar en brasileño, porque estoy no Brasil, y me confundo.” Del otro lado de la línea, en San Pablo, Agnés Jaoui se tomó apenas un par de minutos, antes de apelar, finalmente, al inglés para evitar malos entendidos.
Actriz y directora francesa, descendiente de una familia judía de Túnez y madre adoptiva de dos niños brasileños, para agregar confusión, acaba de editar Dans Mons Pays , su segundo CD, que presentará hoy, a las 21 horas, en La Trastienda en el que predominan las canciones en castellano, .
“Cuando vine a Brasil por primera vez, a presentar El gusto de los otros , me encontré con una gente muy cálida, muy dulce. Esa sensación, sumada a los recuerdos de mi infancia compartiendo la bossa nova con mi papá, me generó un sentimiento muy especial, más allá de que amo Francia y París”, explicó a Clarín, días atrás.
¿Y de dónde surge el interés por la música en castellano? Durante mi primer viaje a Cuba, me sorprendió la familiaridad que sentía con todo lo que veía y escuchaba. Ahí descubrí una gran cercanía entre mis raíces tunecinas, la música árabe, la andaluza y la latinoamericana, y comencé a interesarme más en el tema.
¿Cómo elegiste los temas? Estuvo basada totalmente en mi gusto. Algunas, dos o tres de ellas, las elegí porque tenían que ver con mis raíces. Otras las incluí porque cuando las escuché sentí que me iba a encantar cantarlas. Y hay varias que las grabé después de darme cuenta que autores como Chico Buarque o canciones como Todo cambia , o el tango Volver eran casi desconocidas en Francia. Eso me sorprendió.
¿Teniendo una carrera prestigiosa y exitosa en el cine, qué te llevó a dedicarte a la música? En verdad, siempre hice música. En algún momento tuve grupos de música barroca, porque me formé en ese terreno. Pero siempre lo hice para mi propio placer. Sin embargo, en una ocasión, cuando tuve que cantar en el filme El papel de su vida , el director me propuso hacer un concierto, pero no para una cámara, sino para público de carne y hueso. Lo hice, y resultó muy bien.
¿Cuán diferente es estar ante el público como un personaje, de estar como tu misma cantando? Es muy diferente. La mayor diferencia es que no tenés la protección del personaje. En mi primer show, estaba con mucho miedo. Pero lo que me empezó a pasar, a medida que avanzaba el show, fue que me gustó mucho la idea de pensar que la gente venía a verme a mí, y no a mi personaje. Fue un descubrimiento. Y descubrí la libertad de hablarle al público sin intermediarios, desde mí misma, y no desde un texto que no era propio. Algo así como la vida misma.