Susana Giménez. En su segundo programa, recibió a Palermo y su mujer, y a Jelinek y Fariña.
Según reconoció, mucho más tranquila que en el debut del jueves pasado, y arrepentida del vestido que eligió para el regreso, Susana Giménez (lunes a jueves a las 21, por Telefé) encaró el segundo programa, enfundada, ahora sí, en un ceñidísimo (en todo sentido) vestido de leopardo. No habían pasado cinco minutos de programa cuando hizo su ingreso el primer invitado de la noche: Martín Palermo. Luego de su inolvidable último Boca-River del domingo y de haber marcado el segundo gol boquense, el “Titán” se prestó al reportaje. Total, habrá pensado, nada puede ser peor que estar una punta de partidos sin hacer goles, como le ocurrió hasta hace cuatro fechas cuando cortó la mala racha con Huracán.
La primera reflexión de Susana no pudo ser más ella: “No me di cuenta de ir a la cancha”. Y la primera pregunta, también: “¿Estás triste?” (por la proximidad del retiro). Y todas las siguientes: “¿Estaba tu familia?”, “¿Qué le dijiste a Riquelme (cuando saliste reemplazado)?… Me dijeron que no estaban muy amigos”, “¿Qué vas a hacer, cómo será tu vida?, “¿Pensás trabajar, hacer algo?” (!). El ingreso de Jesica, la novia del futbolista, dio pie para preguntarle si Palermo se despierta de buen humor, si sueña que mete goles y si es celosa, considerando, como apuntó la diva, que “hay muchas botineras”.
Luego fue el turno de otra pareja que se las trae: Karina Jelinek y Leonardo Fariña. “Es una historia de amor muy linda y no me arrepiento”, resumió Karina su casamiento a los tres meses de conocerse. “¿Y cómo te vas a arrepentir, si te casaste la semana pasada?”, no pudo menos que replicar Su. Luego de una afirmación de la recién casada (“Me cansé de estar sola y de los hombres inseguros”), Susana volvió a reivindicar la felicidad de su actual “soltería”: “Los hombres no me han tratado bien”. “Vos sos un hombre muy rico”, dio por sentado Susana entrándole al tema más esperado del reportaje. “El es rico de corazón –reveló Karina-, a mí no me interesa si es millonario o no”. Algo con lo que Susana no acuerda: “(Hoy) yo no me casaría con un pobre”. “Siempre me casé con pobres”, exageró, se confundió, o se olvidó, una de tres. A propósito del rodetito de él, la Jelinek confesó que “me encanta el pelo largo, así, salvaje; cuando se lo suelta es Rambo”. Entre eso y lo que contó ella, que le cocina milanesas con puré, entangada y con portaligas, ¿cuánto pagaría Ventura por una foto de esa indescriptible intimidad del matrimonio? Luego de ver imágenes exclusivas del casamiento, fue tiempo de la despedida de la pareja y de presentar el plato fuerte de la noche: la actuación de Shakiro, un chileno muy bajito (casi la mitad de Susana, con tacos) que “saltó a la fama” por imitar la voz de Shakira en un video de YouTube . Cantó ¿Dónde están los ladrones? (sin darse por aludido en ningún momento), Waka Waka y Loca . Apenas si después hubo tiempo para agradecer unas flores del vicepresidente, Julio Cobos, y despedirse. Una lástima.