Zanetti, Cambiasso, Samuel y Milito son una parte fundamental en la estructura del campeón
MADRID (De un enviado especial).– A Javier Zanetti le sobran partidos (ayer llegó a la cifra de 700) y vivencias en Inter, pero nada es comparable con la emoción que lo envolvió ayer. "Lloraba sin parar. Es que esperaba esta alegría desde hace muchos años, más precisamente desde 1995, cuando llegué al club con 22 años", dijo el el lateral-volante, que se convirtió en el primer argentino que recibe la copa de la Liga de Campeones en condición de capitán.
Zanetti se identificó desde un primer momento con el estilo de trabajo de José Mourinho. Siempre ponderó que todos los ejercicios de entrenamiento fueran con la pelota. El mensaje del director técnico portugués caló hondo en el equipo, que le respondió en las más diversas circunstancias. De ahí el sentido abrazo que le dio Zanetti dentro de la cancha, mientras le expresaba al oído toda su admiración: "Sos el número 1, sos el número 1...".
Cuando faltan menos de tres meses para que cumpla 37 años, edad que no erosiona su gran capacidad física, Zanetti conquistó el 13er título con Inter (el segundo internacional, tras la Copa UEFA de 1998).
Nunca un campeón de la principal competencia de clubes del Viejo Continente había tenido tantos argentinos. Un dato es lo suficientemente demostrativo: hasta ayer, nueve eran los compatriotas que se habían consagrado; la lista dio un estirón a 13 con los cuatro del equipo de Milán. Desde hace muchos años, Inter tiene la costumbre de contar con varios argentinos en el plantel, pero es la primera vez que la representación nacional constituye una parte fundamental en la arquitectura de la formación. Los cuatro son titulares y piezas importantes del engranaje.
Walter Samuel desempolvó los tiempos en que fue bautizado el Muro en Roma; Cambiasso fue el jugador con más sentido táctico: hace todo simple, sencillo y eficaz. Diego Milito interpretó el papel de depredador del área rival.
"Esto que logramos fue histórico [por la triple corona]. No sé cuántos equipos del mundo podrán mostrar lo mismo. Es el momento de disfrutarlo", expresó Cambiasso, cuya exclusión del seleccionado argentino que irá al Mundial encendió no pocos debates en defensa de él.
La personalidad reservada de Samuel lo llevó a ser el menos eufórico en los festejos. "Es justo que hayamos sido campeones. Este equipo sufrió mucho durante varios años", expresó el zaguero.