Los diputados se tomaron el feriado largo por anticipado
En una semana sin sesión, ninguna comisión consiguió reunir quórum
Un diputado oficialista sube el tono de su conversación telefónica. "Hay 12 de la oposición y ninguno nuestro. Y eso que sabíamos que venía Pepe", le dice a un compañero de bloque, mientras transcurre, sin presencia del kirchnerismo, la reunión de la Comisión de Finanzas, a la que asistió José Sbattella, presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF). Un diputado opositor habla, también por teléfono, a otro opositor, de una bancada distinta. "Si mañana no van, nosotros no los cubrimos más", le advierte, en referencia a la reunión de la Comisión de Energía, en la que se trataría un proyecto en contra del Gobierno.
Las conversaciones se produjeron durante la semana pasada y son el reflejo de la escasa actividad parlamentaria que tiene por estos días la Cámara de Diputados, donde algunos legisladores parecen haberse tomado por anticipado el descanso del 25 de mayo. De las 10 reuniones que figuraban en la agenda de las comisiones permanentes de la Cámara baja, cuatro se suspendieron y seis no tuvieron quórum.
Una de las últimas fue la Comisión de Seguridad Interior, que tenía previsto reunirse el martes a las 12. Su presidenta, Griselda Baldata (Coalición Cívica), debió levantar el encuentro luego de unos minutos, porque sólo estaban presentes seis de los 31 diputados que integran la comisión. "Había muchos que no habían venido porque son del interior. Pero no me pareció suspender la reunión, porque yo soy del interior y estaba. Cuesta conseguir quórum y en especial cuando no hay sesión", dijo Baldata a LA NACION.
Aunque es un fenómeno muy extendido, el ausentismo en las comisiones es difícil de medir. La Cámara baja no procesa los partes de las reuniones de comisión en las que queda el registro de los diputados que fueron y los que no fueron a cada uno de los encuentros. Las comisiones son el ámbito en el que deben tratarse los proyectos antes de llegar al recinto.
A duras penas
Las comisiones que optaron por suspender sus reuniones son las de Obras Públicas, Comunicaciones e Informática, Defensa Nacional, y Vivienda y Ordenamiento Urbano. Entre las seis que no reunieron el quórum, cuatro sesionaron igual, y una de ellas, la de Energía, logró emitir un dictamen para derogar el recargo del servicio eléctrico que beneficia a Santa Cruz. Lo hizo gracias al artículo 108 del reglamento de la Cámara, que permite que las comisiones funcionen con la presencia de un tercio de sus integrantes.
Verónica Benas, miembro del interbloque de centroizquierda que preside Fernando Solanas ("Pino") y vicepresidenta de la Comisión de Educación, tampoco logró reunir el quórum en la reunión del martes, a las 17. "Esta semana está cargada de actividades en el interior, por el Bicentenario, por eso muchos diputados del interior no vinieron", dijo a LA NACION.
La explicación que fuera de micrófono dan oficialistas y opositores es coincidente: las semanas en las que no hay sesión, gran parte de los diputados del interior no viaja a la Capital y aprovecha para intensificar la actividad política en su territorio. "Es histórico. Pasó siempre", explica una diputada del oficialismo, que le quita relevancia al tema. "Si los diferentes bloques acuerdan que no haya sesión una semana es porque decidieron bajar la intensidad del trabajo parlamentario. Es parte de la política", añade.
Paula Bertol, diputada de Pro, discute ese razonamiento. "Las semanas en las que no hay sesión deberíamos redoblar el esfuerzo y aprovechar ese tiempo para aumentar el trabajo en las comisiones", dice. Juan Carlos Morán, de la Coalición Cívica, cuenta que la asistencia obligatoria a las comisiones es una de las normas que fijó la presidenta de su bloque, Elisa Carrió. Aunque está convencido de que la intención del oficialismo es paralizar el Parlamento, cree que es "la oposición la que tiene que garantizar el funcionamiento del Congreso, no sólo en el recinto, sino también en las comisiones".
Cuando faltan tres semanas para el comienzo del Mundial, nadie se atreve a pronosticar si la tendencia se agravará cuando el balón comience a rodar en tierra sudafricana.