Una pelea política opaca el festejo del Bicentenario
La Presidenta no irá al Colón porque Macri criticó a Kirchner
Con una carta de marcado tono irónico dirigida a Mauricio Macri, la presidenta Cristina Kirchner canceló anoche su participación en la gran gala de reinauguración del Teatro Colón, el lunes, y acusó al jefe de gobierno porteño, organizador de esa ceremonia, de tener una actitud de "cinismo" e "hipocresía".
En una verdadera batalla epistolar, Macri le replicó con otra carta, apenas unos minutos después, en la que lamentó "profundamente" la decisión y le pidió a la Presidenta que "reflexione" y dé marcha atrás.
El episodio, que opaca la celebración del Bicentenario, estalló con una polémica declaración de Macri, que se quejó ante un grupo de periodistas porque iba a tener que sentarse al lado de Néstor Kirchner en el Colón si la Presidenta decidía ir con su esposo. Y volvió a acusar a Kirchner de haber impulsado la causa por espionaje en la que fue procesado.
"La increíble catarata de agravios que ha proferido durante la última semana, llegando en el día de la fecha a manifestaciones públicas descalificatorias de índole personal, marcan un límite que no estoy dispuesta a cruzar", escribió Cristina Kirchner en una carta de seis párrafos que el Gobierno distribuyó anoche, después de que la Presidenta regresó de su viaje a España.
La jefa del Estado le pidió a Macri que gozara de la gala sin ella. "Disfrute usted tranquilo y sin presencias molestas de la velada del 24 de mayo", e insistió, con una buena dosis de sarcasmo: "Me siento obligada a evitarle en el Bicentenario de la patria cualquier tipo de mortificación personal o institucional". Esa fue la despedida que eligió la Presidenta, que rubricó la carta con sus iniciales.
Apenas habían pasado unos minutos de la negativa pública de Cristina Kirchner a asistir al acto cuando el jefe porteño le replicó con otro escrito que ingresó por la mesa de entrada de la Casa de Gobierno, mientras la Presidenta daba un discurso en un acto con el gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera.
Se enteró recién cuando terminó de hablar. Apenas salió del salón Sur la esperaba el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, parado sobre la alfombra roja del área presidencial, con una carpeta bordó y la respuesta de la ciudad.
"La invito a reflexionar y reconsiderar su posición por el bien de todo nuestro pueblo. Es lo que los argentinos necesitan de sus líderes en este momento", le reclamó el jefe de gobierno porteño. Según pudo saber La Nacion, cuando le llevaron el texto a la Presidenta, Cristina Kirchner insistió en su negativa terminante a participar del acto.
Tampoco irá el resto del gabinete nacional, ni los funcionarios del gobierno kirchnerista que estaban invitados al Colón. Quedarán así 100 butacas libres, que la ciudad ya estaba anoche repartiendo a otra gente para que no quedaran demasiados huecos.
"La política no puede ni debe ser una mera ceremonia de cinismo e hipocresía", le planteó Cristina Kirchner a Macri, y le traspasó la responsabilidad. "No sienta que me ha agraviado, por el contrario, son actos impropios que sólo lesionan su propia investidura".
El jefe de gobierno porteño había dicho en conferencia, por la mañana, que no estaría contento si Cristina Kirchner acudía a la ceremonia del Colón con su marido, a quien acusó de estar detrás de la causa de las escuchas, por la que está procesado desde el viernes pasado.
"He invitado a la Presidenta. Si va con su marido, su consorte, como se dice, habrá que sentarse ahí", dijo con desgano Macri. Ante la consulta de los medios acerca de si lo decía con resignación, el jefe de la ciudad abundó: "La realidad es que no estoy contento con lo que ha hecho Néstor Kirchner con toda esta causa armada que ha generado".
Las próximas horas serán clave para determinar cómo sigue el cruce entre ambos, a pocas horas del comienzo de los festejos por el Bicentenario.
De hecho, Macri estaba invitado, como el resto de los gobernadores, a la cena que el 25 de Mayo ofrecerá la Presidenta en el salón Blanco de la Casa Rosada, junto con otros 200 invitados, entre ellos, los presidentes extranjeros que vendrán al país para participar de las celebraciones.
"No tenemos una decisión tomada porque todo esto nos tomó por sorpresa", contestaron anoche cerca de Macri sobre su presencia o no el próximo martes junto a Cristina Kirchner.
También iban a compartir el desfile militar, pasado mañana, sobre la avenida 9 de Julio.
Cualquier participación conjunta estaba anoche en revisión en las dos sedes gubernamentales a ambos lados de la Plaza de Mayo.