Sabbatella: En el kirchnerismo conviven veneno y antídoto
El diputado de Nuevo Encuentro criticó al oficialismo, pero adelantó que apoyará el proyecto del senador Verna para pagar deuda con reservas del BCRA; en diálogo con lanacion.com, acusó a la oposición de frenar, desgastar y tensionar al Gobierno y advirtió que las retenciones sólo las puede fijar el Ejecutivo
El teléfono móvil de Martín Sabbatella vibró durante 45 minutos sin cesar. "No para nunca", dice, resignado, mientras mira la pantalla. Con esa misma intensidad, el ex intendente de Morón defiende los logros del kirchnerismo y ataca a la oposición. En diálogo con lanacion.com, el diputado se ríe de quienes lo acusan de oficialista y recuerda que en las últimas elecciones eligió no compartir fórmula con Néstor Kirchner -que perdió por tres puntos-.
Sabbatella sólo deja los matices cuando se trata de cuestionar a la oposición por intentar "frenar, desgastar y tensionar" al Gobierno. Continúa con el enfrentamiento al asegurar que apoyará el proyecto de ley del senador Carlos Verna para utilizar reservas del Banco Central para pagar deuda. Y vuelve a contradecir a sus colegas antikirchneristas al negar que el Congreso pueda hacerse cargo de fijar las retenciones cuando finalice la delegación de facultades al Ejecutivo, el mes próximo.
El diputado vuelve a apelar a los grises a la hora de hablar del oficialismo. "En el kirchnerismo conviven veneno y antídoto", admite. Sin embargo, reconoce que transita la misma "avenida del pensamiento" que el oficialismo y destaca el rol del Estado que propone el Gobierno. Pero pocos segundos después lanza ocho adjetivos negativos para calificar la reforma política impulsada por Cristina Kirchner.
- ¿Cómo se avanza en un contexto legislativo con posiciones tan rígidas?
- La única solución es política. Hay que buscar consensos y entender que con este Congreso ningún proyecto puede salir como quiere un sólo bloque. Durante enero y febrero se judicializó la política, se fue a tribunales 20.000 veces. Eso es un error, no se puede judicializar la política ni politizar la Justicia. El Congreso tenía que resolver el tema. Por eso, cuando se discutió el tema de la reservas propusimos una ley para desactivar una oposición de forma a la idea impulsada por el Gobierno. Después había que dar la discusión de fondo.
- ¿Va a apoyar el proyecto del senador Verna para pagar deuda con reservas del BCRA?
- Si el proyecto es similar al nuestro lo apoyaremos y después discutiremos en Diputados si es necesario hacerle alguna modificación. Creemos que está bien usar las reservas, por eso desarrollamos un proyecto en esa dirección. Hubiésemos preferido que la Presidenta lo hubiese impulsado por ley, porque si bien el DNU es una herramienta institucional, la ley favorece la búsqueda de consensos.
En agosto se vecen las facultades delegadas del Congreso al Ejecutivo para fijar retenciones ¿Está de acuerdo en que sea el Legislativo quien fije las alícuotas?
No. Esa es una herramienta de política económica que tiene que tener el Gobierno. Es muy difícil imaginarse al Congreso en una lógica de Ejecutivo fijando retenciones de acuerdo a cada producto. Es indiscutible que es una política económica de la que tiene que hacerse cargo el Gobierno.
- ¿Por qué cuesta alcanzar consensos en Diputados?
- Tenemos una oposición hegemonizada desde el pensamiento más conservador, que busca frenar, tensionar y desgastar. Y un oficialismo que intenta presentar el presente como lo máximo que se puede hacer. Nosotros no creemos ninguno de los dos escenarios. Queremos interpelar el presente y condicionar al Gobierno desde una perspectiva progresista para profundizar políticas distributivas. Pero también tenemos una mirada distinta a esa oposición, que cree que este es un gobierno contradictorio, con claroscuros, con cosas buenísimas y con cosas malísimas.
- ¿Cuáles son esas cosas "malísimas"?
- Muchas. Lo cierto es que a este Gobierno no se lo puede aceptar en bloque, porque aparecen Jaime y sus aviones, y nosotros lo repudiamos enérgicamente. Pero tampoco podés impugnarlo en bloque, porque ignorás muchas cosas buenas, como la ley de medios y la asignación universal. Es un gobierno que obliga a discernir.
- ¿Por qué cree que dentro de la oposición distintos sectores lo tildan de oficialista?
- En la Argentina hay una demanda de blanco y negro. Parece ser que si sos oficialista tenés que defender todo, hasta lo indefendible. Y si sos opositor tenés que oponerte a todo, incluso hasta lo que está bien. Nosotros no encajamos en esa lógica. Estamos planteando una voz distinta, que tenga coherencia en relación a lo que uno piensa.
- ¿Qué medidas rescata del kirchnerismo ?
- Este gobierno puso a la Argentina en una avenida que empezó a discutir el rol del Estado, el valor de lo público, la política de derechos humanos... esa es la avenida del pensamiento la defendemos. Pero eso no significa ser oficialista. Somos una fuerza autónoma pero no neutral. Autonomía no es neutralidad en el debate político.
- ¿Cómo es la relación con el bloque oficialista?
- Tenemos una relación que nos encuentra en las cosas que están bien y que nos separa de las que están mal. Es una relación de autonomía en la que reconocemos que la Argentina comenzó a transitar un camino donde conviven antídoto y veneno en el mismo lugar.
- Hace algunas semanas dijo que en "algunas ocasiones" defendió al kirchnerismo "más de lo que se merece"...
- Cuando hay discusiones de fondo se prioriza lo que está en juego. Como sucedió con el tema de las retenciones, por ejemplo. Somos críticos de cómo el Gobierno llevó adelante esa discusión pero para nosotros había una prioridad que era defender conceptualmente la idea de que el Estado intervenga para garantizar la distribución. En ese momento podíamos tener muchas críticas, pero nosotros creíamos que había algo más importante que era lo que estaba en juego, que era el rol de Estado.
- ¿En qué medidas está en las antípodas del kirchnerismo?
- Estamos absolutamente en contra de la reforma política, porque cristaliza el viejo bipartidismo, que degradó la política en los últimos años. Son estructuras políticas degradadas, corrompidas, viciadas, clientelares, prebendarias, pragmáticas y funcionales a cualquier ideología. Son estructuras que no pueden profundizar políticas de cambio porque están ancladas en lo viejo, que es otra de las críticas a este gobierno, que se sostiene con esas estructuras.
- ¿Qué le falta a este gobierno?
- Creo en este rumbo, pero le falta profundizar políticas distributivas que permitan construir una nueva matriz productiva del crecimiento con equidad. Todavía pesa más el IVA que el Impuesto a las Ganancias en el presupuesto, por ejemplo.
- ¿Por qué está divida la centro izquierda?
- Otros espacios progresistas consideran que en un marco de la alianza que no tiene nada que ver con su pensamiento se puede ir por más. La diferencia que tenemos con Proyecto Sur, por ejemplo, es que ellos consideran que lo que vivimos es más de lo mismo. Esa idea presupone que no hay nada para defender, entonces es igual si avanza o no la derecha. Tiene riesgos ayudar a construir mayorías a quienes están en las antípodas de tu pensamiento. Es muy difícil que desde ahí salga algo progresista.
- ¿Es una virtud del Gobierno esta separación?
- No, es una interpretación de la realidad. Si estuviéramos todos unidos, protegiendo la parte positiva, pero condicionando a la derecha... Queríamos que en el Congreso no sólo haya dos sectores, sino que haya un tercero que interpele a los otros dos grandes bloques. Pero tenemos diferencias muy profundas.
Por Iván Ruiz
De la redacción de lanacion.com
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