Denuncian la presencia de personas ajenas en la cabina de pilotos del avión polaco estrellado
Los expertos rusos aseguran que en los registros de la caja negra hay una voz que no fue identificada
MOSCU (EFE).- Los expertos rusos que investigan el accidente aéreo en el que murió el presidente polaco Lech Kaczynski y gran parte de la cúpula del gobierno establecieron que en el momento del siniestro había en la cabina de los pilotos personas que no eran miembros de la tripulación, según informó hoy el Comité de Aviación Interestatal.
"En la cabina había personas que no eran miembros de la tripulación. Una de las voces ha sido identificada, la otra debe ser sometida a una identificación adicional por parte polaca", precisó la jefa del comité, Tatiana Anódina.
En ese sentido, declaró que "hay que investigar en qué medida pudieron influir [personas ajenas a la tripulación] en la decisión de aterrizar, ya que es de gran importancia para la investigación y para determinar las causas [de la catástrofe]".
Al mismo tiempo, señaló que "por consideraciones éticas y morales y por las normas de la IATA" no puede revelar datos sobre la persona cuya voz fue identificada. Indicó, además, que la identificación de las voces de los tripulantes fue complicada, ya que la puerta de la cabina estaba abierta. "Para eliminar el ruido de la grabación se utilizó un equipo único en su género, gracias al cual pudieron identificarse claramente las voces", dijo.
Por otra parte, reiteró que "el trabajo de la comisión técnica permitió determinar que no hubo acto terrorista, ni explosión, ni incendio, ni falla técnica" y añadió que "los motores funcionaron hasta el mismo momento del impacto contra el suelo".
"El sistema de navegación también estaba encendido y funcionaba, y la tripulación recibió toda la información relativa a las condiciones meteorológicas y sobre los aeródromos alternativos", señaló.
El avión Tupolev 154 se estrelló en Smolensk, Rusia, causando la muerte del presidente de Polonia y de otras 95 personas, entre las que se encontraba gran parte de la cúpula del poder de ese país, cuando viajaba rumbo al país vecino por las ceremonias del 70º aniversario de la matanza de Katyn, cuando 22.000 oficiales polacos murieron por la policía política de Stalin.