La empresa aérea Aerolíneas Argentinas, reestatizada durante el gobierno kirchnerista, perdió durante el primer trimestre de 2010 unos 103 millones de dólares, equivalentes a una pérdida diaria de 4,5 millones de pesos.
Muchas cosas podrían hacerse con 4,5 millones de pesos por día. Entre otras, proveer de alimentación básica a unas 120.000 familias indigentes, compuestas por un matrimonio con dos hijos.
De acuerdo con los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el costo de la canasta básica para una familia tipo asciende a 1131 pesos por mes, esto es, 37,7 pesos por día.
Si el Estado nacional utilizara el equivalente al déficit diario de Aerolíneas Argentinas para ese fin, terminaría con la mitad de los indigentes en la Argentina, que de acuerdo con el Indec suman alrededor de 1.400.000 personas, aunque según estudios de consultoras privadas serían hasta tres veces más.
No pasa por la empresa aérea estatal la mayor crítica que recibe el gobierno de los Kirchner por el mal empleo del gasto público.
La próxima semana, podría ser tratado en el recinto de la Cámara de Diputados un pedido de informes, aprobado ya por las comisiones de Energía y de Obras Públicas, impulsado por legisladores de la oposición, en el cual se cuestiona la razonabilidad y el probable impacto ambiental de la construcción de dos represas hidroeléctricas proyectadas por el gobierno nacional en la provincia de Santa Cruz.
Se trata de las represas Cóndor Cliff y Barrancosa, una megaobra cuyo costo ha sido estimado en más de 4000 millones de dólares, que sería financiado en un 70 por ciento por el Estado nacional.
Uno de los cuestionamientos que le hacen al emprendimiento los diputados Eduardo Amadeo (PJ no kirchnerista), Christian Gribaudo (PRO) y Juan Carlos Morán y Elisa Quiroz (Coalición Cívica) es que, en un listado de prioridades confeccionado por la Secretaría de Energía de la Nación, sólo ocupaba el puesto 23°.
Los legisladores de la oposición han denunciado que la iniciativa santacruceña tiene costos ocultos, por cuanto no incluyó la necesidad de hacer un tendido de líneas de alta tensión de 1000 kilómetros, y también sobreprecios.
Las autoridades santacruceñas, desoyendo las críticas planteadas en la Cámara de Diputados de la Nación, abrieron días atrás los sobres con las ofertas para la construcción de las represas. Tres grupos fueron los que se presentaron: uno es encabezado por Pescarmona y Eurnekián; otro, por Electroingeniería e Iecsa, y un tercero, por Roggio y Esuco. La afinidad de algunos de esos grupos con el gobierno kirchnerista también es puesta sobre el tapete por diputados como Amadeo.
Representantes de la oposición han amenazado al Poder Ejecutivo con no aprobar los fondos necesarios para esa megaobra cuando se trate el presupuesto 2011, si no reciben una explicación coherente por parte de las autoridades nacionales a sus dudas sobre el proyecto. Y esperan contar para la semana próxima con el concurso masivo de los distintos sectores no oficialistas en la Cámara de Diputados para aprobar el pedido de informes.