Se multiplican los paros en las fábricas y los supermercados
La falta de acuerdos entre empresarios y trabajadores amenaza por partida doble a la cadena industrial y comercial de los alimentos. Desde hace tres semanas, las compañías agrupadas en la Federación de Industrias de Productos Alimenticios (FIPA) advierten que tienen parada buena parte de su producción debido a los conflictos gremiales, mientras que el último fin de semana se multiplicaron las protestas en los supermercados porteños, que en algunos casos tuvieron que cerrar sus puertas durante algunas horas del sábado.
En el caso de las fábricas, para hoy se ha programado una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo. La cartera oficial intenta mediar en la disputa, y con este objetivo acercaría una propuesta que incluye un aumento del 34% en el básico de los trabajadores de la alimentación.
Inicialmente, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), que es liderado por Rodolfo Daer, reclamaba una recomposición del 50% en los salarios de los trabajadores, mientras que la oferta inicial de las empresas era del 30 por ciento.
Ante la falta de acuerdo, el último jueves los trabajadores realizaron un paro de 24 horas, pero los empresarios se quejan de que arrastran problemas en la producción desde hace por lo menos tres semanas. Entre las firmas que tuvieron inconvenientes para trabajar normalmente se encuentran Kraft, Arcor, Felfort, Stani, Farm Frites y Pepsico. "Hace veinte días que tenemos algunas plantas tomadas, y si esto no se soluciona rápidamente, pueden empezar a faltar algunos productos", explicaron en una compañía líder.
A este conflicto sindical, en las últimas horas se sumó una disputa entre los supermercados y los empleados de Comercio.
El viernes por la tarde, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria entre el Sindicato de Empleados de Comercio y los supermercados, pero la medida comenzó a regir a partir de la hora 0 del domingo. De esta manera, el sábado varios supermercados estuvieron sin operar durante varias horas, lo que se tradujo en una caída importante en los ingresos de las cadenas (el sábado es tradicionalmente el día de mayores ventas).
El conflicto se había iniciado el último viernes, cuando un grupo de trabajadores de Carrefour se había manifestado frente a las sucursales que tiene la cadena en las localidades de San Martín y Vicente López.
El gremio que lidera Armando Cavalieri reclama un básico inicial para la categoría más baja de trabajadores (los de maestranza) de $ 3000, lo que implicaría un aumento superior al 45 por ciento, mientras que la contraoferta de los supermercados fue del 24 por ciento.
Falta de productos
A las disputas gremiales sindicales se suman, además, los problemas en el abastecimiento de algunos productos. La peor situación se registra en el caso del azúcar. El Gobierno acusa a los ingenios de haber incrementado en forma desmedida sus exportaciones -aprovechando que los precios que se pagan por el azúcar argentino en el exterior son más altos que los del mercado interno-, mientras que los productores sostienen que la última zafra no fue tan buena como se esperaba y, de paso, a acusan al sistema de intermediación.
Lo que es un hecho es que en las últimas horas empezaron a llegar al puerto de Buenos Aires contenedores de azúcar importado con el que las empresas locales buscan satisfacer la demanda interna.