Venían en camiones que fueron retenidos tres días en la frontera
El gobierno nacional permitió ayer el paso de seis camiones cargados con alimentos brasileños que estuvieron tres días detenidos en la frontera sin poder ingresar en la Argentina, alcanzados por la decisión oficial de restringir la importación de ese tipo de mercadería.
Los cargamentos varados habían sido motivo de un airado reclamo de la poderosa Federación de la Industria de San Pablo (Fiesp). Según fuentes empresariales argentinas, la principal afectada por el bloqueo a esos camiones era la empresa Sadia, importadora de pollos, embutidos y granos de choclo en lata, entre otros productos.
Esos embarques eran retenidos por la Aduana argentina a la espera del certificado de importación que emite el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), cuya confirmación -que ordinariamente tarda minutos- se demoró varios días. El INAL es un organismo sanitario de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), que depende del Ministerio de Salud. Según una decisión de la presidenta Cristina Kirchner conocida la semana pasada, esos certificados sanitarios serán autorizados por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
La liberación de los camiones fue muy bien recibida en la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), cuyos principales socios -incluidas las grandes cadenas de supermercados- se reunirán pasado mañana para decidir la estrategia en la negociación que esperan tener con Moreno en los próximos días.
Señal a la UE
El paso de los camiones no sólo distiende el conflicto comercial con Brasil; también es una señal hacia los países de la Unión Europea (UE) que anteayer llevaron su queja a la comisión de Asuntos Externos de la Cámara de Diputados. Esto ocurre a días del comienzo en Madrid de la cumbre UE-Mercosur, en la que podrían reabrirse las negociaciones para la liberalización del comercio, suspendidas hace seis años.
Tras la reunión del miércoles, cuando el propio Moreno recibió a una delegación de la CIRA y les anunció que se analizará "caso por caso", las empresas importadoras confían en que podrán convencer al funcionario de no aplicar medidas generalistas que afecten todo el intercambio de alimentos. Según les informó Moreno, el objetivo de la administración Kirchner es reducir en US$ 300 millones las importaciones en este rubro, estimadas ahora en poco más de US$ 1000 millones.
Ante el anuncio hecho por el Gobierno sobre la aplicación de nuevas barreras comerciales y, en concreto, por el bloqueo de los camiones en la frontera, el ministro de Desarrollo y Comercio de Brasil, Miguel Jorge, confirmó que Brasil podría adoptar represalias contra la Argentina en caso de concretarse la decisión.
De hecho, el país más afectado por un eventual bloqueo comercial es el gigante sudamericano. "El embajador brasileño está teniendo varias reuniones para evitar que la medida se concrete", dijo el funcionario, que lamentó haberse enterado de la medida por los diarios.