En el siglo XXI, las mujeres de treinta y pico sueñan con ser amas de casa, según varias películas y series de televisión
Nerviosas, alteradas, enojadas, neuróticas, ansiosas y hasta ridículas. Ultimamente así ven el cine y, sobre todo, la televisión a sus solteras. Lejos de ser las atractivas heroínas atrevidas y románticas de otros tiempos, ahora las mujeres en busca de pareja de más de treinta años son objeto de burla y de sospecha. Todos se ríen con ellas, aunque ellas no se estén riendo.
Media docena de series actualmente en pantalla y un par de películas como El plan B,
Nerviosas, alteradas, enojadas, neuróticas, ansiosas y hasta ridículas. Ultimamente así ven el cine y, sobre todo, la televisión a sus solteras. Lejos de ser las atractivas heroínas atrevidas y románticas de otros tiempos, ahora las mujeres en busca de pareja de más de treinta años son objeto de burla y de sospecha. Todos se ríen con ellas, aunque ellas no se estén riendo.
Media docena de series actualmente en pantalla y un par de películas como El plan B,
Nerviosas, alteradas, enojadas, neuróticas, ansiosas y hasta ridículas. Ultimamente así ven el cine y, sobre todo, la televisión a sus solteras. Lejos de ser las atractivas heroínas atrevidas y románticas de otros tiempos, ahora las mujeres en busca de pareja de más de treinta años son objeto de burla y de sospecha. Todos se ríen con ellas, aunque ellas no se estén riendo.
Media docena de series actualmente en pantalla y un par de películas como El plan B, con Jennifer Lopez, que se estrena este jueves, ponen a estas mujeres desesperadas por ser amas de casa en el centro de la escena. Estas ficciones se ocupan de mujeres del siglo 21, profesionales que trabajan y son capaces en la actividad que desarrollan y que, sin embargo, olvidan rápidamente sus carreras para girar alrededor de la pareja que supieron, o no, conseguir.
La representante local de esta tendencia es Ciega a citas . La serie de Rosstoc que emite Canal 7 ahora al borde del final -termina este jueves- construyó todo su relato en torno a la soltería de Lucía (Muriel Santa Ana). Claro que en este caso más que mostrar la desesperación de su protagonista la historia se centró en su constante enojo. Pocos personajes centrales de telecomedia demostraron más rabia constante y sonante que la de Lucía, corriendo contrarreloj para conseguir un novio y ganarle la partida a su mamá. Su modus operandi es el mismo, con otros resultados, que aplica Cristina, la protagonista de Los caballeros las prefieren brutas (lunes, a las 22) . La ficción de Sony realizada en Colombia tiene como personaje central a una bella diseñadora gráfica que engañada por su novio se transforma en una salidora serial, pasando de un hombre al otro sin conectar con ninguno, a excepción de Alejandro, su nuevo compañero de casa, al que ella cree homosexual. Incoherente y homofóbica, la comedia pone a sus protagonistas en cajas cerradas y certificadas según el tipo de relaciones amorosas que tengan: está la esposa perfecta, la promiscua y la cínica dispuesta a cualquier cosa para conseguir al hombre que quiere.
Mujeres al borde
Cuando Courtney Cox era Monica Geller, su vida sentimental fue catalizador de muchas de las muchas risas que provocaba Friends. Pero aquel personaje, como el de Rachel y Phoebe, era bastante más que la suma de sus conflictos de pareja. Ellas y sus amigos varones buscaban el amor y muchas veces se equivocaban, pero la intención nunca era ridiculizarlos. Que es exactamente lo que sucede con Cox y su nuevo personaje, Jules, en Cougartown (jueves, a las 21.30, por Sony). Cuarentona recientemente separada, Jules vive avergonzando a su hijo adolescente, actuando como una depredadora a la caza de hombres indefensos y suele terminar las noches tomando vino con su mejor amiga. Si en un capítulo se inyecta Botox, al siguiente se emborracha con vino barato para terminar en la cama con su ex marido. Aunque la serie es divertida, por momentos el ensañamiento con su protagonista da un poquito de vergüenza ajena.
Otra gran actriz de comedia que vivió tiempos mejores y menos unidimensionales para los personajes femeninos es Julia Louis Dreyfus.Cuando era Elaine en Seinfeld, podía jugar a que la neurosis es más fuerte que el amor, y sus compañeros de elenco hacían lo mismo. Nadie se burlaba de ella porque todos eran igual de ineptos cuando se trataba de sus romances. Una igualdad que no existe en su nueva serie The New Adventures of old Christine (Warner), en la que el resto de los personajes la trata de vieja, despistada, tonta, y muy pero muy desesperada por conseguir una pareja. En un capítulo, la nueva novia de su ex marido le consigue una cita con un chico que todavía va al secundario, mientras que en otro intenta seducir a su cuñado homosexual. Tan absurdas son las situaciones que atraviesa Christine y tan bien las interpreta Dreyfus que su humor funciona, aunque a veces resulte ofensivo.
Lo mismo ocurre con menos gracia e ingenio en Accidentally on Purpose (por Sony, los jueves a las 21). Allí, la rubia Jenna Elfman es Billie, una crítica de cine exitosa que ante la negativa de su novio a comprometerse termina embarazada de su amante mucho más joven, recibiéndolo en su casa y soportando a su irresponsable e inmaduro grupo de amigos. Como si estos "castigos" aplicados a Billie por atreverse a soñar con tener una carrera exitosa y una pareja estable no fueran suficientes, cada escena se ocupa de burlarse de su caótico estado hormonal y de su físico en expansión.
Algo similar sucede en el nuevo drama de Liv, Parenthood (jueves, a las 22) . Aunque todos los personajes de esta ficción coral tienen sus cuentas pendientes y muchos conflictos por resolver a la hora de la asignación de autoestimas bajas, las que peor la pasan son Sarah Braverman -intepretada por Lauren Graham, ex Gilmore Girls , una serie que celebraba la independencia femenina por todo lo alto-, una madre divorciada que el resto mira con una mezcla de pena y de preocupación, y Katie, la novia del hijo menor de la familia, que desesperada por tener un hijo negocia una prórroga de tres años de la que el resto de los personajes se burla. El hecho de que Katie sea una exitosa productora musical no parece importarle demasiado a nadie.
Las chicas crecen
Si la pantalla chica parece obsesionada por el estado civil de sus mujeres y se está acostumbrando a transformarlas en el hazmerreír favorito de la ficción, el cine tampoco se queda atrás. Este jueves llega a la cartelera local la última película de Jennifer Lopez, El plan B, en la que se postula que hasta una bomba sexy como la actriz de origen boricua se desespera siendo soltera. Harta de esperar al hombre de sus sueños, Zoe (Lopez) quiere ser madre y para ello recurre a la inseminación artificial. Una elección de vida que el guión decide condenar mostrando cómo, a partir de la concepción, la protagonista se transforma en una revolución hormonal caminando, que no puede parar de comer y que a la hora de la cama prefiere abrazar a una cómoda almohada que a su nuevo novio.
Curiosamente, en el film The Switch -se estrenaría en la Argentina en octubre- otra Jennifer, Aniston, interpreta a una mujer que con el reloj biológico dando la voz de alarma decide tener un hijo por medio de la inseminación artificial. Y este personaje, como el de López, también sufrirá unas cuantas humillaciones en busca de hacer reír al espectador con su elección de vida.
Hubo un tiempo en que las chicas sólo querían divertirse, pero eso fue hace mucho. Ahora que esas chicas se transformaron en mujeres solteras a la búsqueda, la ficción decidió convertirlas en el centro de sus historias, pero sobre todo, en la mayoría de los casos, en los remates de su chiste más repetido.
ELLOS TAMBIEN
El lado masculino de las citas
Tan obsesionadas están las pantallas chica y grande con la soltería femenina que poco y nada dicen sobre los hombres en busca de pareja, aunque sea momentánea. Para reparar el vacío temático está Encontros, la serie realizada para Internet que se puede ver en la página www.vxv.com . Allí, en siete capítulos, se cuentan los derroteros amorosos de Juanjo que les muestra a los espectadores el punto de vista masculino del universo de las citas. Divertidas y originales, las aventuras de este personaje del ciberespacio no dejan demasiado bien paradas a las chicas con las que se cruza, pero tampoco le ahorra críticas a su protagonista.