Inversión, recaudación y consumo, afectados por el paro
Aunque los indicadores aún no lo advierten, los especialistas consultados por LA NACION explicaron cómo afecta el enfrentamiento a la economía.
Mientras que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner llevó el conflicto con el campo al escenario internacional, cuando culpó a los pools de siembra por la escalada de los precios de los alimentos en la cumbre de la FAO, en Roma, varios especialistas advirtieron sobre los efectos del paro en la economía de la Argentina.
Aunque los indicadores aún no muestran que la actividad económica haya declinado por la inercia propia, los economistas consultados por LA NACION explicaron las consecuencias de este enfrentamiento que ya lleva 88 días.
"Se está deteriorando la imagen internacional de la Argentina y empeora el clima de inversiones", opinó el ex viceministro de Economía Jorge Todesca. Explicó que en el sector privado ya se puede hablar de suspensión de proyectos y que hay mucha preocupación de las casas matrices de empresas internacionales que le piden informes recurrentemente a sus filiales en la Argentina.
El índice de permisos de edificación es uno de los indicadores que ya advierte una desaceleración de la economía, para Todesca. Según el Indec, hubo una variación de -21,8% en este índice en marzo.
Nadín Argarañaz, director del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), dijo: "Habrá una caída en la tasa a la que venía creciendo la recaudación impositiva y esto dejará a municipios y provincias con menos recursos de lo que esperaban". Explicó que será por una doble vía: por los impuestos que graban al campo (inmobiliario e ingresos brutos) y por la merma en las actividades comerciales y de servicios.
Argañaraz destacó, entre los efectos inmediatos, la incertidumbre de los productores sobre dónde colocar sus ganancias. "Por el contacto con empresarios percibo que disminuyó la venta de departamentos y autos, y decayó la demanda hotelera", comentó.
El problema más grave de este conflicto se va a ver en el largo plazo, para Argañaraz: "Si no se genera un cambio en las expectativas sobre la rentabilidad, los productores van a invertir menos en la próxima cosecha y esto va a generar un efecto derrame hacia todos los otros sectores".
El economista Aldo Abram, de la consultora Exante, dijo: "La gente percibe que la confrontación le genera un enorme desgaste al Gobierno, y el índice del consumidor cae a la par de la confianza en el Gobierno".
Según Abram, por el momento, el paro afecta la demanda de bienes prescindibles: la gente va menos al cine, al teatro y a comer a restaurantes. Además opta por segundas marcas y gasta menos en turismo.
"Aunque el Gobierno salga triunfante del conflicto van a perder mucho", opinó Abram. Y explicó que el empresariado tiene la percepción de que se está librando una batalla absurda con más costos que beneficios. "Los empresarios ven que el Gobierno quiere tener determinada solvencia fiscal y por eso exprime al campo, pero le puede tocar a otros", opinó Abram.
En referencia a la ruptura de contratos y las demoras en los embarques, Abram sostuvo: "La marca Argentina está desprestigiada". Y explicó que en el futuro habrá que vender a precios más bajos por ser proveedores poco confiables.
Si bien las actividades que proveen de insumos al campo son las que se ven más afectadas, poco a poco se va a ver la desaceleración en la demanda interna de otros sectores, dijo Abram.
El economista de la Universidad de San Andrés, Roberto Cortés Conde, advirtió: "El sector agropecuario, especialmente en el interior, tiene un enorme efecto multiplicador". Y destacó que aunque se encuentre una solución para el conflicto, el clima pesimista va a continuar.
"La gente tiene la sensación de incertidumbre y entonces decide no invertir", dijo Cortés Conde. Y explicó que esto se trasmite muy rápido a los productores de maquinaria agrícola, fertilizantes, comerciantes y transportistas. "Se va a desacelerar el crecimiento y en el interior es donde más se va a notar", agregó.
El sector financiero, sensible a los aconteceres políticos y económicos de la Argentina, ya dio señales de haber sido afectado por el enfrentamiento. Para Todesca, es el sector donde se ven más claros los efectos del paro.
"Hay 6000 millones de pesos que no se depositaron. Esto trae menor liquidez, y afecta la oferta y demanda de crédito", dijo Todesca.
Además, señaló a la revaluación del peso frente el dólar como un efecto no deseado que afecta al sector industrial. "Pierden competitividad con el tipo de cambio y se genera incertidumbre", agregó.
"De continuar el paro se va a producir un enfriamiento de la economía, pero desordenado", advirtió Todesca.
Argañaraz se refirió a el aumento de la tasa de interés, y a la suspensión y el aplazamiento de pagos como los efectos visibles en el sistema financiero.
Cortés Conde recordó la corrida de pesos a dólares que se produjo en marzo, apenas se inició el conflicto.