En 2010, unos 8.000 argentinos cursaron posgrados afuera; 15% más que el año anterior.
Estudiar en otro país no sólo implica un mejor rendimiento académico en el campo laboral, sino una gran experiencia de vida. Por eso, el año pasado unos 8.000 argentinos se embarcaron en la aventura de estudiar en Europa y perfeccionar sus estudios con posgrados, maestrías o doctorados.
Esta posibilidad se da por los acuerdos de cooperación entre nuestro país y casas de altos estudios europeos. Desde 2004, cada año viaja un 15% más de profesionales al exterior, según aseguran los organizadores de Europosgrados, una exposición de universidades europeas que en su reciente cuarta edición en Buenos Aires buscó atraer a docentes e investigadores con su oferta académica.
Más de un centenar de universidades y agencias de educación y cultura europeas participaron de la feria donde también estuvo presente el Ministerio de Educación, y el de Ciencia y Tecnología. Se llevó a cabo en Costa Salguero y asistieron unas 3.500 personas.
Según Laura Castillo, responsable de Campus France, la agencia de promoción de estudios franceses en Argentina, hubo un fuerte interés en las ciencias duras, principalmente en las áreas de ingeniería, matemática, física y química.
¿Cuál es el perfil del argentino que quiere estudiar afuera? “Tiene entre 26 y 35 años, un empleo estable y, en general, su trabajo tiene correlación con lo que estudió”, apunta Castillo. Consultada por Clarín , advirtió que notan una falencia en muchos casos. “Para aplicar, es fundamental saber el idioma del país donde el estudiante se va a instalar, y muchos o no lo saben o lo hablan poco”, señala.
En la misma línea, Alemania busca crear carreras binacionales de doble titulación en todos los niveles académicos. Intenta hacerlo a través del Centro Universitario Argentino Alemán (CUAA), creado el año pasado. Según informaron, la idea es estimular y fortalecer la asociación académico-científica, alentando el intercambio de docentes, investigadores y alumnos.
Italia brinda oportunidades en educación superior en la Universidad Estatal Italiana a través de becas. Un requisito indispensable es saber el idioma. Para demostrarlo el postulante debe aprobar un examen en el Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires o de Córdoba, o también en las sedes consulares según su jurisdicción de residencia. Otra condición es tener menos de 35 años. A quien gane la beca, el gobierno italiano le asignará una mensualidad en euros, pasaje aéreo de ida y vuelta y también un seguro médico.
Con el Reino Unido acordaron unas 30 universidades argentinas para intercambiar graduados y estudiantes, o desarrollar proyectos de investigación. Según informaron desde el consulado, no se privilegia ninguna disciplina pero la mayoría de los acuerdos pertenece a las áreas de Ciencias Sociales, Políticas, enseñanza de inglés, ingeniería, educación, tecnología, literatura y ciencias exactas.
Así, los países europeos están tratando de atraer interesados y, también, salir a competir con los “tanques” estadounidenses, esas prestigiosas universidades siempre primeras en los rankings de calidad que año tras año atraen a miles de profesionales.