La felicidad 2.0: una mirada positiva desde internet
Si hasta hace un tiempo en la web se multiplicaban los comentaristas violentos y los anónimos agresivos, se vino el contragolpe: sitios que proponen compartir momentos felices, experiencias enriquecedora y hasta facilitar amores a primera vista.
Las puntocom quiza no hayan sido el negoción que alguien supuso hace diez años, pero sin duda se convirtieron en la revancha de los anónimos. Después de años de hegemonía televisiva, el mundo online le abrió la posibilidad al no famoso de transmitir la propia experiencia en directo, sin filtros, editores ni patrocinadores. La curiosa novedad es que, en tiempos de tanta vida online, muchos optan por alcanzar la felicidad muñidos de monitor, teclado y mouse.
Nicolás Diodovich ( @nicodiodo ) viene del marketing y la publicidad. En diciembre de 2009, miraba a su alrededor y todo cuanto encontraba era ese ritmo frenético al que sucumben los porteños hacia fin de año. "Con el miedo de empezar yo también a caer en esa modalidad negativa, surgió la idea de buscar algo que me hiciera feliz por día durante un año entero", recuerda. Nació así el Proyecto Felicidad. Durante 365 días, Nicolás posteó algo que lo hubiera hecho feliz. Podía ser una frase de Einstein , un rato con su perro en o una peli pochoclera. "Hablé de experiencias que nos pasan a todos, evitando la frase hecha", asegura. El sitio ya recibió más de 40 mil visitas y muchos lectores se animaron a contar algo que los hubiera hecho felices. También el título de Vero Mariani -porteña, 30 años, cursi autoproclamada- dice "licenciada en Publicidad", sin embargo se dedica a escribir en revistas y sitios de decoración (tiene su propio blog en espacioliving.com ), maneja la comunicación de algunas marcas y es una apasionada de la fotografía. En realidad, es una apasionada, y punto. Su blog fue bautizado así en honor a la protagonista de La historia del amor, la novela de Nicole Krauss, y en él difunde iniciativas, lugares y momentos de belleza. Por allí puede pasar una original diseñadora de muebles, un experto en encuadernación o un café escondido en algún pasaje de la ciudad. "Siempre me gustó descubrir espacios y gente nueva con algo inspirador", cuenta ella, para quien la felicidad está en el árbol que llena la ventana de su cuarto . En menos de dos años, el blog es un pequeño gran éxito: tiene más de 460 seguidores, entre 800 y 1000 hits diarios y siete anunciantes. "¡Ni yo me la puedo creer!", dice.
Lo feliz no es exclusivo de los blogs. En los últimos meses, dos sitios vienen haciendo ruido. Muchos Días Felices y Ayerpasé. El primero, creación del director de Diseño Gráfico del Malba, Fabián Muggeri, ( @FabianMuggeri ) compila instantes felices de personas famosas y desconocidas, sea a través de un poema, un relato, un video o una foto. Y no son sólo hitos, como un casamiento o la llegada de un hijo. También hay sencilleces como armar el rompecabezas con la abuela. Más de 500 personas mandaron su "día feliz", y más de 30 mil visitaron la web. "Causa simpatía un lugar donde poder hacer un backup de días felices. Yo ahí te los voy a guardar y cuidar", promete Muggeri.
En tanto, Ayerpasé ( @ayerpase ) es, de todos estos espacios felices, el que propone trascender la frontera de lo virtual. Surgió de una anécdota de flechazo urbano: un tal Maxi conoce a una chica en un bondi, y al bajar se da cuenta de que sólo tiene su nombre y el lugar donde estudia. Hace una movida en Facebook para encontrarla, cosa que finalmente ocurre. Mientras, a Belén Sánchez y Francisco Salvetti -estudiantes de Diseño Gráfico y amigos de Maxi- se les ocurre facilitar ese tipo de búsquedas a través de una web. Una suerte de Gente que busca gente del nuevo milenio. "Chico del colectivo 132, te busca Cintia" , "Morocha que viaja en el Central azul" , "Chabón rubio de ojos celestes del subte D, te busca Tomás", son algunos de los avisos que publica Ayerpasé de forma anónima y gratuita. Entran unas 3 mil personas al día y, hasta ahora, se pusieron en contacto quince pares de personas, algunas de cuyas historias se pueden leer en la solapa "Finales felices".