La marca del doble chevrón vuelve a sorprender con el carácter sport de este mediano, segundo modelo de la flamante línea DS, que se presentó en Europa.
BARCELONA.- Históricamente Citroën se caracterizó por no anclarse a modas y diseños tradicionales. Basta tener en cuenta modelos como el legendario 2CV y su saga, además del famoso DS de los 50.
Es cierto que tras la fusión con Peugeot en el Grupo PSA, la marca del doble chevrón tomó rumbos más terrenales en materia de diseño (la supervivencia ante todo); sin embargo, eso cambió recientemente con el lanzamiento de la flamante línea DS.
Primero fue el DS3, con su estilo moderno, juvenil y antirretro, como dice la propia marca francesa. Ahora es el turno del mediano DS4, con su silueta de coupé 4 puertas de aspecto musculoso, refinado y deportivo que, hace pocos meses, fue elegido el Auto más bonito del año en una encuesta realizada por 60.000 internautas de 62 países.
Precisamente esta espléndida y cosmopolita ciudad bañada por el Mediterráneo fue el centro para que la prensa mundial conociera la nueva criatura surgida de la corriente de diseño Créative Technologie de Citroën, justo antes de que se pusiera a la venta en Europa.
El marco para la prueba fue inmejorable: autopistas y sinuosas rutas -de asfalto impecable- que atraviesan las sierras catalanas, llenas de viñedos y cultivos. Así, el camino unió el puerto de Barcelona pasando cerca de Sitges, Vilafranca, Martorell y L'Hospitalet para volver a la ciudad condal.
Las versiones de prueba eran las más potentes de la gama. Por el lado de los motores nafteros, el conocido propulsor 1.6 THP Turbo desarrollado entre PSA y BMW, pero llevado ahora a 200 CV de potencia (también está la versión DS4 de 155 CV, más un VTi de 120 CV). Entre los diésel, el también nuevo HDi de 160 CV (que se agrega al de 110 CV). Todos estos motores de 4 cilindros en línea cumplen con la norma antipolución Euro V. Existe además una versión híbrida del DS4 e-HDi, que suma a un motor eléctrico el diésel de 110 CV.
Potencia segura
Más allá del alto nivel de potencia y torque, el DS4 de 200 CV (entre 5000 y 6800 rpm) y 275 Nm (de 1700 a 4500), con caja de velocidades manual de 6 marchas, mostró las virtudes de un verdadero deportivo, desde la impactante respuesta del motor hasta el impecable comportamiento dinámico, que, dicho sea de paso, no hace mella a un notable confort de marcha.
Las prestaciones lo dicen todo. El Citroën DS4 de 200 CV acelera de 0 a 100 km h en 7,9 seg., mientras que de 0 a 400 m tarda 15,8 y de 0 a 1000 27,9 segundos. La velocidad máxima, en tanto, es de 235 km/h. Todo con un consumo urbano de 8,4 l/100 km y extraurbano de 5,2 litros. En pocas palabras, el DS4 es un claro ejemplo del rumbo actual en materia de motores térmicos: baja cilindrada y sobrealimentación para lograr mucha potencia y par motor.
En cualquier situación de marcha, el DS4 se mostró ágil, elástico ante la menor solicitud del acelerador y muy franco en sus reacciones. Aunque las suspensiones son convencionales (McPherson delantero y barra de torsión transversal en el tren trasero), el DS4 incluye la ya casi infaltable batería de dispositivos electrónicos de ayuda a la conducción: control de estabilidad (ESP), de tracción (del tipo inteligente), ABS, repartidor de potencia de freno (EDB), asistencia al frenado de urgencia (AFU) y un potente conjunto de frenos a disco de gran tamaño en las cuatro ruedas (los delanteros, ventilados, son de 340 mm de diámetro).
Silueta de coupé
Aunque la carrocería se asemeje una coupé (lo que se realza por las manijas de las puertas traseras simuladas como parte del parante posterior), el DS4 tiene el confort interior de un hatchback. Las cuatro puertas permiten un cómodo acceso al habitáculo; es especial al asiento trasero de tres plazas. Esta versatilidad se logró con dimensiones de 4,27 metros de longitud por 1,81 de ancho y 1,53 de altura, con un baúl de 370 litros de capacidad.
El puesto de conducción es envolvente, con una postura deportiva que permite una excelente visibilidad gracias al amplio parabrisas panorámico -de más está decir el cuidado trabajo aerodinámico de la carrocería-, que ofrece una visión superior de 45 grados y aporta gran luminosidad al interior. Además, en este DS4 el instrumental está concentrado en relojes esféricos (con lecturas analógicas y digitales, y tonos que varían del blanco al azul) frente al conductor. Para mejor, la cómoda butaca tiene funciones especiales como reglaje lumbar eléctrico y función masaje.
Los materiales y las terminaciones son de alta calidad, refinados y de buen gusto. El interior tiene un estilo deportivo moderno. Tapizados en cuero; opciones de pintura bitonos; pedalera de aluminio, y audio envolvente (más cuatro sonidos polifónicos para alarmas y advertencias), que abarca telefonía, puertos auxiliares y USB, se incluyen entre los variados elementos de confort.
También es alto el equipamiento de seguridad pasiva con múltiples airbags y dispositivos de vanguardia, como los faros antiniebla con función cornering light, que aportan un haz luminoso de 75º hacia el interior de la curva al doblar, que se activa automáticamente cuando el volante -tiene dirección electrohidráulica- gira más de 60 grados. Incorpora además un sistema de vigilancia de ángulo muerto que, mediante sensores como los de estacionamiento, detectan la presencia de vehículos fuera de los retrovisores.
Producido en la planta alsaciana de Mulhouse, este DS4 llegaría a nuestro país en 2012, mientras que ya se conoció en Shanghai el DS5, el hermano mayor de esta familia de alta calidad y prestaciones de la marca del doble chevrón.