Fue la primera urbanización con marina propia. Ya consolidado, tiene una exclusiva oferta comercial.
Canales navegables que se entremezclan con los sectores residenciales. Una inmensa bahía. Casas de estilo mediterráneo. Y vistas agrestes en estado puro. Con estas características, el Boating Club, instalado en la zona del bajo de San Isidro, logró una impronta única y diferente al resto de las urbanizaciones cerradas.
Construido a mediados de los 60, el country se destaca por su plan urbanístico, que se convirtió en un modelo de diseño para las urbanizaciones náuticas más modernas.
Para darle un mayor protagonismo al río, la mayoría de los sectores residenciales están trazados alrededor de una red de canales navegables.
Además, alrededor de una pequeña bahía se instaló un sector de dormies. Los departamentos tienen de uno a tres dormitorios y están construidos de cara a la marina.
El country también cuenta con un sector con instalaciones de uso común, que se encuentra apartado del resto de la urbanización.
El predio ofrece las comodidades y servicios de un verdadero club social. Un club house con restaurante y confitería, el gimnasio con aparatos, las canchas de tenis y la pileta de natación con solárium conforman su infraestructura.
Como alternativa extra, hay un sector de amarras que se ofrecen en alquiler, para los propietarios que no cuentan con una amarra propia.
El country figura como la primera urbanización con infraestructura náutica del país. Se encuentra totalmente desarrollado y actualmente no hay terrenos disponibles. Solamente se consiguen viviendas de reventa, de diseños exclusivos, y dormies (algunos para reciclar).
En cuanto a los valores inmobiliarios, para comprar una casa hay que pensar en invertir desde US$ 500.000 (este valor corresponde a una propiedad sin amarra propia). Las más cotizadas superan el millón de dólares. En tanto, el valor de los dormies de dos dormitorios y living ronda los US$ 220.000.
Con estas características, el Boating Club figura como una alternativa para quienes buscan vivir en un espacio super exclusivo y con el estilo de un clásico.