Entrevista. Martirio Después de doce años, la cantante vuelve a la Argentina para presentarse mañana en el Gran Rex.
Este será un show muy desnudo y directo, muy a flor de piel”, avisa Martirio. La artista española se presenta el martes en el Teatro Gran Rex para celebrar medio siglo de carrera con su espectáculo 25 años en Directo . Después de doce años sin actuar en la Argentina, la cantante estará en el escenario sólo junto a dos músicos: uno de ellos, su hijo Raúl. “Para mí es un placer volver después de tantos años -dice-. Voy a hacer un repaso de todas mis canciones desde 1986 para acá. Habrá boleros, jazz, tango, coplas, flamenco. Y los que no me conocen, tendrán la oportunidad de hacerlo con este show. Y estar acompañada de mi hijo es un privilegio, un emoción extra”.
Su característico estilo de fusión es el que la hizo conocida en todo el mundo. Y el que la llevó a colaborar con más de treinta artistas de distintos géneros, entre ellos Kiko Veneno, Raimundo Amador, Lila Downs, Omara Portuondo, Franco Battiato, Compay Segundo, Chucho Valdés y Simón Díaz.
“Tengo una enorme gratitud a la música; es con lo que crecí y lo que hizo conocer tanta gente maravillosa”, cuenta.
¿Qué balance hace de estos 25 años? Yo siento las mismas ganas del principio, la misma curiosidad. No siento que haya llegado a ningún lado, tengo la misma escalerita para seguir subiendo y lo que quiero es poder dejar una huella, algo bonito cuando me vaya.
Pasó por muchos géneros y sin embargo no quedó en ninguno. ¿Hay un estilo Martirio? Sí, creo que hay un estilo propio y creo que tiene que ver con la fusión con la que trabajé desde que comencé. Después de haber probado e investigado tanto, me ha dejado una vivencia muy rica y variada y algo se formó. Me parece que un artista se define mucho por su repertorio, por lo que elige y por lo que descarta. A mí lo que más me interesa es la canción popular y los géneros que le son afines. Y claro, el flamenco, que es mi piedra filosofal.
¿Qué cosas fueron cambiando con el tiempo, más allá de la esencia? En una primera época, la imagen era más impresionista y ahora se volvió más expresionista, algo más sofisticada. Pero en lo que tiene que ver con el lenguaje nunca dejé de investigar ni de buscar con la voz.
El último trabajo de Martirio, aún no editado en la Argentina, es un disco con poesías de varios autores latinoamericanos musicalizadas. “Aunque hay de algo de bossa, de son y rumba cubanos, es otra cosa completamente distinta a lo que había hecho antes, otra visión, porque me interesa ir cambiando -explica-. Yo me guío por la intuición. Cada vez que me siento un poco nerviosilla, ahí me tiro. Hay que hacerle caso a la vocecita interior”.