Lo embarcaron anoche hacia Buenos Aires; no tenía paga la totalidad de la reserva del hotel
En enero pasado no pudo ingresar en España porque no tenía el dinero exigido para justificar su estadía como turista. Jorge Parisi, un joven argentino de 18 años, regresó al país, juntó más dinero y volvió a viajar con la intención de pasar 15 días de vacaciones en Vigo. Pero no pudo cumplir su objetivo. Después de estar más de 50 horas detenido en una oficina, fue deportado a la Argentina.
Ayer, hasta último momento, el joven intentó, por medio legales, quedarse en España, pero cerca de la medianoche española debió embarcar en un vuelo de la compañía Air Europa. Hoy, a media mañana, llegará al aeropuerto internacional de Ezeiza.
"Hice todo lo posible para quedarme", afirmó Parisi, resignado, en diálogo con La Nacion, minutos antes de subirse al avión que lo iba a traer de regreso a la Argentina.
Desde las 6 del miércoles pasado, cuando llegó al aeropuerto de Barajas, hasta anoche, cuando subió a la aeronave, Parisi estuvo alojado en una oficina con otras personas "no admitidas" por España.
Fuentes de la Jefatura Superior de Policía citadas por la agencia española de noticias EFE explicaron que "si no se le ha permitido la entrada en España [al joven] es porque no cumple alguno de los requisitos exigidos".
Durante la charla telefónica con La Nacion, Parisi aseguró que había viajado con la intención de pasar dos semanas de vacaciones y que en ningún momento pensó en quedarse en España en forma ilegal, como intuyeron las autoridades migratorias españolas.
El joven deportado explicó que la argumentación oficial para negarle el ingreso en España fue que no había pagado la totalidad del costo del hotel donde iba pasar los 15 días de vacaciones y por el que había hecho sólo una reserva.
Sólo un día
"Tenía todas las cuestiones en regla. Llegué a España con 1600 euros, más dinero que el que me exigían. Sí es cierto que sólo había pagado un día de hotel, pero tenía reservado 15", sostuvo el joven, con voz cansada.
Según explicó, durante las horas que estuvo en la oficina de no admitidos no pudo dormir. Pasó el tiempo hablando por teléfono. "Era lo único que podía hacer", agregó.
En Vigo, donde pensaba pasar sus vacaciones, vive el padrastro de Parisi. "Pero no lo quise molestar y por eso reservé un hotel".
El joven deportado dijo que no recibió buenos tratos mientras duró su "detención" en la oficina de personas no admitidas. "Las autoridades españolas no nos dieron de comer. La comida me la mandaba la compañía Air Europa, que es a la que le había comprado los pasajes de ida y de vuelta".
El denominado Movimiento Argentinos en el Exterior informó que, por medio del abogado Gustavo Marandini, presentó un hábeas corpus ante el juzgado de Instrucción N° 25 de Madrid.
"Denunciamos malos tratos físicos y psicológicos por parte de la Policía Nacional [española] y pedimos su urgente puesta en libertad", había afirmado, antes de que Parisi fuera deportado, Lois Pérez Leira, titular de Movimiento Argentinos en el Exterior.
Horas antes, esa entidad, según la agencia de noticias Télam, había interpuesto una solicitud de denuncia escrita por malos tratos y el pedido de intervención urgente de un juez competente, y que fuera trasladado a otro centro de detención que ofreciera garantías para su seguridad.
"No sé qué voy a hacer. La gente del Movimiento Argentinos en el Exterior me dijo que tengo que volver, que haga valer mis derechos y que venga de vacaciones a España", dijo Parisi. Pocos minutos después subía al avión rumbo a la Argentina.